Morty: … y cada mañana, Summer, desayuno a veinte metros de mi propio cadáver podrido.

Summer: ¿Entonces tú no eres mi hermano?

Morty: Soy mejor que tu hermano. Soy una versión en la que puedes confiar cuando te dice que no huyas. Nadie existe por un motivo, nadie pertenece a ningún sitio. Todos vamos a morir. ¡Ven a ver televisión!

(S01E08 –“Rixty Minutes”)


 

Hay momentos brillantes e inolvidables en que te tropiezas con una Buena Serie (abreviado, BS). Si tuviera la posibilidad de convertirme, por un instante, en un personaje animado, de mi boca saldrían globos con expresiones grandilocuentes -un WOOOWW sería un buen ejemplo- cada vez que estas cosas suceden. Como es difícil que tal cosa ocurra, haré lo que sí puedo hacer: saco pecho entonces y les presento una Buena Serie Animada (BSA)

Rick y Morty: sí, tienen sangre latina en sus venas, no preguntes cómo

Rick Sánchez, un científico algo chiflado y ya entrado en años, se aburre mortalmente en su planeta natal, Tierra. Gracias a sus conocimientos, halla la forma de viajar a través del universo creando portales que lo teletransportan a lugares que el común de los mortales jamás ha visitado. Casi siempre en estado de embriaguez −lo que suele provocarle continuos eructos cuando habla y una innegable marca de vómito verdoso en su boca− vive las más increíbles aventuras explorando cientos de mundos en distintas dimensiones e interactuando con sus extraños habitantes, lo que muchas veces desemboca en serios problemas para nuestro desequilibrado e inquieto viajero. Decide entonces invitar a su impresionable nieto Mortimer Smith (a quien de aquí en adelante llamaremos Morty) con la excusa de iniciarlo en tan asombrosas experiencias, pero la verdad es otra: Rick está convencido de que las ondas cerebrales de Morty lo ocultarán de todos aquellos enemigos que se ha ido ganando en sus travesías y que, como es de esperar, lo buscan ansiosamente por todo el cosmos para ajustarle cuentas.

De izq a der: Summer, Morty, Jerry, Beth y -burp- Rick

Los 14 años de Morty no son un pretexto para que Rick lo haga experimentar momentos que requerirán un alto grado de valor y temple, cosas que el pobre niño no posee en cantidad, por lo que, a medida que los viajes fantásticos se suceden, su miedo inicial se transforma en paranoia pura y dura ante el cúmulo de hechos bizarros que le toca presenciar, arriesgando incluso su propia vida y la de su despreocupado abuelo, quien, por el contrario, al saltar de portal en portal vive una especie de alocada segunda juventud. Todo esto sin dejar de mencionar que, cuando semejante dúo no está inmerso en estas lides, trata de convivir en el mundo real (la Tierra de la Dimensión C-137) en el hogar de los padres de Morty, junto a Summer −su frívola hermana mayor− y la mascota de la familia, “Snuffles”. La genialidad de Rick −y su antipático trato para con sus parientes− se mantiene confinada en un garaje de la casa, donde vive y crea sus exóticos inventos (entre los que podemos mencionar el único parque de atracciones que se encuentra DENTRO de un ser humano vivo), y donde su naturaleza inestable y egoísta le hace creer que su nieto es su ayudante de facto, utilizándolo en cualquier ocasión que se le ocurra. Curiosamente, esta relación servirá para que Morty encuentre en su abuelo la figura paterna que no consigue en Jerry, su progenitor −un inseguro y poco inteligente esposo−, casado con Beth (hija de Rick y cirujana cardíaca de equinos) y cuyo rol en la serie es poco más que ser el monigote sobre el que Rick –su suegro, vamos− se descarga muy de vez en cuando, tratándolo de la manera más irrespetuosa que pueda en cada ocasión. Morty llegará con el tiempo a ver a Rick como su héroe personal, lo que le infunde ánimos para encarar la vida de una manera más optimista y aplomada.

Esto es lo que se llama un exterminio de Simpsons en toda regla

Sin embargo, el verdadero tesoro de Rick And Morty es su maravillosa referencia a la cultura de los años 80 y 90. Uno de sus creadores, Justin Roiland −quien hace además las voces de los dos personajes principales− ha asegurado que estos son una parodia basada exclusivamente en los roles de Emmett Doc Brown y Marty McFly (Back To The Future). La primera versión de la serie, de hecho, fue titulada The Real Animated Adventures of Doc and Mharti, nombres bastante similares a los de los protagonistas de la famosa trilogía. Episodios como “Total Rickall”, “Close Rick-Counters of the Rick Kind”, “The Ricks Must Be Crazy” o “Ricksy Business” son evidentes homenajes a emblemáticas películas de esas décadas. Dignos de mención son los capítulos “M. Night Shaym-aliens” −nombrado así por el conocido director de The Sixth Sense, Signs y otros filmes donde se utilizan regularmente giros inesperados de la trama− y “Something Ricked This Way Comes” −tomado del título de una novela de Ray Bradbury−, donde existe una tienda llamada Needful Things, nombre idéntico en la novela homónima de Stephen King. Otras influencias aluden al programa 60 Minutes, las películas Zardoz, Raising Arizona, Event Horizon y Alien; el gato de Schrödinger, Freddy Krueger, David Bowie, Metallica, las series Game Of Thrones, Breaking Bad, Star Trek y Battlestar Galactica; los videojuegos BioShock y Monster Hunter, Frankenstein, Elvis, el rapero Ice-T, Adolf Hitler, Nosferatu y muchas más. Ciertamente son demasiadas para nombrarlas aquí, pero garantizan un buen número de carcajadas en los telespectadores amantes de los cameos y las citas culturales e históricas de las épocas ya mencionadas. Por cierto, recomiendo llegar hasta el último segundo de cada episodio: las escenas post-créditos son una auténtica joya, al mejor estilo de Marvel.

Porque no sólo de alucinógenos se vive. Wubba lubba dub dub!

El existencialismo −muy presente en la ciencia-ficción− se manifiesta en Rick And Morty con la característica del absurdo en un grado superlativo. El pesimismo de Rick al enfrentar cualquier situación, la desesperanza y pacatería de su nieto, así como la libertad de poder cambiar o escoger cualquier solución para resolver los conflictos, termina siempre en nuevas formas de extender las historias, las cuales −como las grietas en un vidrio que se hace trizas− consiguen nuevos derroteros donde nuestros protagonistas continúan sus peculiares andanzas. Es la estupidez humana triunfando −la mayoría de las veces− y volviendo, una y otra vez, a empezar. No hay forma alguna de adivinar la próxima incoherencia, lo que sí es seguro es que nos carcajearemos nuevamente ante su inevitable aparición.

Al igual que otras series animadas de notable éxito (Bob´s Burgers, Family Guy, South Park, Ugly Americans o BoJack Horseman por nombrar solo algunas), Rick And Morty tiene como objetivo la audiencia adulta. Su humor crudo, retorcido e incorrecto, lenguaje obsceno y sus variados contenidos de violencia y sexo no es recomendado para el público infantil. Adult Swim, la cadena que transmite esta serie, es una filial de Cartoon Network que se especializa en series y cortometrajes animados, creados específicamente para mayores de 17 años y clasificación televisiva TV-PG en adelante. Fueron ellos quienes contactaron a Dan Harmon (Community) y le pidieron que colaborara creando nuevos formatos para TV, por lo que Harmon –que presta su voz al curioso Birdperson, una especie de “hombre-pájaro-superhéroe” y gran amigo de Rick− se puso enseguida en comunicación con Justin Roiland y, entre ambos, desarrollaron la serie a partir de su cortometraje original. Hasta la fecha, se han emitido 2 temporadas para un total de 21 grandiosos episodios, y está previsto el inicio de la tercera –con 14 nuevos capítulos− para octubre de 2016. El universo ficcional en Rick And Morty es tan amplio y vasto, tan diversa la combinación de los seres –vivos y muertos− que entran en escena, todo ello aderezado con unos guiones delirantes y jocosamente desternillantes, que podemos sentir que va a ocurrir casi cualquier cosa. Su originalidad es tal que nos deja con la boca abierta y los ojos como platos, convirtiéndonos, sin casi darnos cuenta, en alguno de esos engendros −de alguna de esas dimensiones alternas profanadas por Rick− a la espera de su próxima y genial gamberrada.

 

 

FICHA TÉCNICA: Rick And Morty (2013)

Escrita por: Dan Harmon y Justin Roiland

Productores: J. Michael Mendel y Kenny Micka

Género: Comedia, animación, ciencia-ficción, aventura

País de origen: EE.UU

Temporadas: 2 (21 episodios, en curso)

Cadena emisora: Adult Swim

Puntuación IMDb: 9,3 de 10

Juan M. Rangel
Ciudadano honorario del asteroide B-612. Ya no tengo rosa... pero puedo ver más de 46 puestas de sol al día!
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