Carmen Oquendo-Villar

Para narrar esta historia, debemos empezar por la persona que mira. Su nombre es Carmen Oquendo-Villar. Es puertorriqueña, cineasta, curadora y teórica del arte. El cine siempre fue su norte creativo, pero no tenía una causa. Hasta que hace más de una década encontró una.

Su amigo Wilfred Labiosa, un activista de la comunidad latina LGBTT en la ciudad de Boston, la acercó al tema. Desde entonces, Carmen Oquendo-Villar se ha entregado a documentar con pasión comunidades transexuales y transgéneros (trans) en Estados Unidos, Puerto Rico y América Latina a través de una serie de documentales.

Los primeros fueron “Boquita” y “Mizery”, sobre una dominicana trans en Boston y una panameña drag, respectivamente. Continuó con “La aguja”, que trabaja con parte de la comunidad trans en Puerto Rico, seguido por “Camil”, sobre una puertorriqueña transgénero que viaja a Ecuador a operarse. El último trabajo de la serie será “Diana de Santa Fe”, que retrata la vida de la líder trans colombiana Diana Navarro Sanjuán y su comunidad.

Con este trabajo, que se encuentra en etapa de post producción, Oquendo-Villar concluye una investigación que inició en el 2005 y que la ha llevado a sumergirse en un tema complejo, en el que muchos de sus colegas le sugirieron que no se metiera.

“En realidad yo hice esto no siguiendo los consejos de gente bien grande del mundo del cine”, dice Oquendo, una mujer de mirada viva, a la que se le cuela la sonrisa con facilidad.

“Cuando yo termino, sobre todo ‘La aguja’, me dijeron: ‘Carmen, muévete del tema trans porque te van a encasillar’. Pero dije, ‘no, ahora es que yo sé más de la comunidad, ahora es que puedo hacer un trabajo más complejo, con más matices, ahora es que la comunidad confía más en mí’”, revela. Pero Oquendo-Villar sabía que tenía que llegar un momento en que debía terminar con esta serie de retratos y decidió que la persona para culminarlo era Diana Navarro Sanjuán.

A Diana la conoció en Bogotá durante un taller que ofrecieron a la policía y al ejército colombiano sobre prevención de violencia contra la comunidad trans. Oquendo-Villar no era experta en ese tema, pero se preparó. Meses antes había sido la invitada de honor del festival de cine queer colombiano Ciclo Rosa, que ese año se le dedicó al tema del “transgenerismo”, y ahí surgió el que ofreciera el taller.

“Yo no sé nada de política pública, de violencia, de policía, de nada, de nada. Pero mi amigo activista (que vive en Boston) me dijo que lo que me habían puesto en mis manos era demasiado importante para que dijera que no y que me tragara mi miedo, que ellos me iban a entrenar”.

La puertorriqueña, sin embargo, sentía que no era lo mismo hablar de la comunidad trans desde Boston, que en Bogotá, así que viajó a Colombia, donde una persona la puso en contacto con Diana.

La protagonista

Inmigrante afrodescendiente y transgenerista de la costa colombiana, Diana es líder de Santa Fe, un barrio donde existe una zona especial de servicios de alto impacto (ZASAI), donde está protegida y legalizada la prostitución. Su trabajo principal se centra en exigir y velar por los derechos para las personas que ejercen la prostitución, muy en especial, los travestis, transformistas y transexuales. Ella asegura que la prostitución le abrió todas las puertas que quiso abrirse en la vida, por lo que la defiende.

“Yo me enamoro de los personajes. Cómo voy a contar la historia, eso no sé, pero averiguo cómo”, indica Oquendo-Villar al relatar su proceso creativo. Diana fue uno de esos personajes de los que la cineasta quedó prendada inmediatamente la conoció.

“Me impactó por la fuerza, una fuerza que yo no he visto en otro lugar. Una fuerza abrumadora, arrolladora, a veces. Es una persona que rompe todos los estereotipos que tú puedas tener de lo que es una persona negra, que ha estado sin hogar, que ha sido deambulante, de una persona que ejerce la prostitución, que es líder comunitaria y que aspira a cambiar mucho. Es una persona que para sobrevivir ha tenido que luchar”, indica la creadora sobre lo que le llamó la atención de su protagonista.

Interesada en conocer más sobre su historia, Oquendo-Villar llegó hasta el barrio de Santa Fe, que forma parte vital de su documental. Fue entonces que descubrió la importancia de los proyectos de Diana Navarro Sanjuán y lo necesario que era que se conociera de ella, su trabajo y su barrio.

La cineasta narró que Diana fue abandonada por su madre casi al nacer, que se crió con su familia paterna y que a los 14 años se fue de Barranquilla a Bogotá, huyendo de la homofobia y el rechazo. A los 14 se empezó a prostituir en Santa Fe. Luego se muda a Medellín, y con el dinero de la prostitución, comienza a estudiar derecho. Pero era la época de Pablo Escobar en Colombia, donde los guerrilleros, narcos y paramilitares estaban en guerra. Diana no tardó mucho tiempo en ser amenazada de muerte por los paramilitares que tenían prácticas de “limpieza social”, explica Oquendo-Villar.

Es así, como luego de un tiempo y sin poder concluir sus estudios, Diana regresa a su barrio de Santa Fe, donde a principios del año 2000 logra que se zonifique la prostitución.

“Ella se aferra mucho a esta zona porque incluso cuando no ha sido el sueño, no ha sido lo ideal, es una lugar con muchos problemas, pero sí le ofrece unas protecciones a las trabajadoras sexuales”, observa la cineasta.

Controvertible 

Para Oquendo-Villar narrar esta historia es fundamental porque presenta un “experimento social único en Latinoamérica”, que toca muy de cerca a diversas comunidades trans en el mundo, incluyendo a Puerto Rico.

“Aquí, vamos a ver, el caso de Jorge Steven es uno de los asesinatos más terribles, y tiene que ver con esa falta de protección”. “Esto nos toca muy de cerca y estas cosas no las sabemos porque no se dicen, no salen en la prensa con el nombre que son”, afirma sobre la relevancia de este trabajo en el país.

La cineasta entiende que esta propuesta, a su vez, presenta otro discurso sobre la prostitución al retratar a un personaje que habla del empoderamiento a través de este trabajo, que irónicamente le permitió salir del espacio que le había asignado la sociedad, que era no tener hogar, morirse de hambre y morir a los 30 años, comenta Oquendo-Villar. Ese discurso resulta sumamente controvertible y es, en parte, lo que le ha costado a la cineasta que su documental reciba el apoyo financiero de muchas instituciones en Puerto Rico.

“Creo que aquí inciden dos cosas. Las gríngolas que tenemos los puertorriqueños, que siempre estamos como narcisos mirándose en el espejo, y a que hay una homofobia y transfobia terrible”, comenta.

Aun así, la cineasta ha logrado el respaldo del Instituto de Cultura Puertorriqueña, la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana, Amnistía Internacional Puerto Rico, Universidad del Sagrado Corazón, así como de donantes privados, como Enrique Rossy y Miguel Villafañe, quienes han apostado al proyecto.

La productora Annabelle Mullen Pacheco indica que actualmente entraron en una coproducción con Colombia, que tienen alianza con la Oficina de Patrimonio en Bogotá y que la Oficina de Puerto Rico en Colombia dijo que desea ayudar de alguna forma con el proyecto. Además, este mes se comenzó una campaña de recaudación de fondos (crowdfunding) a través de la plataforma digital Indiegogo para que el que así lo desee, también pueda ayudar para que este documental sea una realidad.

“Es bien importante que este tipo de proyecto sea apoyado por las personas que creen en estas causas o que quieren ver este tipo de documental que son de tan difícil financiación. Para que de verdad lo puedan ver, necesitamos la ayuda de las personas”, comparte Oquendo-Villar, quien está esperanzada que este trabajo no solo sirva de reflexión, sino que cree alianzas que empoderen a las trans de Colombia con las de Puerto Rico, y sepan de una vez que no están solas.

Campaña de recaudación

Si desea apoyar el documental “Diana de Santa Fe”, de Carmen Oquendo-Villar, puede hacerlo a través de la campaña de recaudación en la plataforma Indiegogo.

Este trabajo no solo es un documental, sino que también tendrá un componente transmedia, que se encuentra en desarrollo.

Por Mariela Fullana Acosta

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