El director británico Ken Loach celebra la Palma de Oro en Cannes. ALBERTO PIZZOLI AFP

Un grande del cine europeo, el inglés Ken Loach, para una Palma de Oro que premia su calidad artística y su constante llamada de atención sobre las cuestiones más humanas en un siglo XXI digital. El jurado presidido por el cineasta australiano George Miller ha decidido entregar el premio a la mejor película del festival de Cannes I, Daniel Blake, en la que era 12ª participación en la Sección Oficial de Loach, que ya ganó en 2006 con El viento que agita la cebada. En teoría, el realizador se iba a retirar con su anterior película, pero fue una falsa alarma. Aplausos y ovación para un drama escrito de nuevo por Paul Laverty, que cruza dos historias, la de un carpintero recién salido de un infarto, que intenta que el sistema nacional de salud le dé una pensión ante la imposibilidad, certificada medicamente, de volver al tajo. Por otro, una joven madre con dos hijos, que roza la catástrofe vital a punto de caer en la miseria. En el escenario comentó: “Vengo al festival porque es fundamental para la supervivencia del cine. Por favor, resistid”.

El veterano realizador catalán Juanjo Giménez (Barcelona, 1963), con larga carrera como cortometrajista y productor ha ganado la Palma de Oro con Timecode, una historia misteriosa entre dos vigilantes, hombre y mujer, de un aparcamiento subterráneo. Cuando ella acaba su jornada laboral, empieza la de él. Y viceversa. Jornada tras jornada. Hasta que un día ella descubre la pasión de él, lo que hace en esas largas noche de aburrimiento. Giménez recordó al recoger el premio a Luis Buñuel, el otro único español con Palma de Oro (por Viridiana). Sobre cómo había llegado hasta Cannes, días antes había contado: “Me gusta explorar mundos que sienta lejísimos, y aquí ha sido en la danza. Me gusta poner ciertas situaciones en el sitio inadecuado, que le choque al público. El aparcamiento le da un plus a la relación de la pareja. He hecho y he visto cortos toda mi vida, y sé que como creador debes huir de los clichés”.

El canadiense Xavier Dolan gano el Gran Premio del Jurado con su desaforada It’s only the end of the world, una película que sigue ahondando en su tema favorito, la familia, de forma gritona y cargante. La inglesa Andrea Arnold obtuvo el premio del Jurado porAmerican Honey, un viaje a la América profunda a través de una banda de chicos que se ganan la vida yendo de ciudad en ciudad en una furgoneta vendiendo suscripciones a todo tipo de revistas, lo que supone un retrato también de la pobreza en Estados Unidos. Es la tercera ocasión que lograba el galardón, tras obtenerlo con sus primeras dos películas, Red Road y Fish Tank.

El mejor actor fue Shahab Hosseini, el protagonista de Le client, la última película del iraní Asghar Farhadi. Hosseini, que encarna a un profesor que se va degradando moralmente tras un ataque en su casa a su mujer, ya recibió, junto al resto del reparto masculino, ese galardón en el festival de Berlín con Nader y Simin, una separación, la película con la que Farhadi ganó el Oscar. El director también se llevó el trofeo al mejor guion, reconociendo una labor de orfebrería muy exacta en la deconstrucción de sentimientos. Su próximo proyecto lo rodará este año en España, coproducido por El Deseo y con Penélope Cruz de protagonista.

La mejor dirección fue compartida por el francés Oliver Assayas, con Personal shopper, y el rumano Christian Mungiu, por Graduación. En el apartado femenino el premio fue a la filipina Jaclyn Jose, por Ma’ Rosa, de Brillante Mendoza. La Cámara de Oro a la mejor película fue para la francesa Divines, de Houda Benyamina, que en su largo discurso apuntó: “Si estáis cansados, no os quejéis. No tenéis derecho, porque el cine es un oficio de amor”.

En la ceremonia hubo tiempo para rendir homenaje en forma de Palma de Honor a Jean-Pierre Léaud, actor fetiche de Truffaut, que con 71 años recordó en el discurso a grandes directores, algunos con los que ha trabajado desde que empezó en el cine de niño con Los 400 golpes: “Yo nací en Cannes. Siento la misma alegría que cuando Truffaut me hizo subir al escenario en 1959”.

La presencia española se ha visto recompensada también con el premio a la mejor película de la Semana de la Crítica para Mimosas, de Oliver Laxe. El gallego, que obtuvo hace seis años con su debut, Todos vós sodes capitáns, el premio FIPRESCI de la crítica internacional de cualquier sección paralela del certamen de Cannes, lo ha obtenido con un filme que narra la travesía emprendida por tres personajes que quieren dar sepultura al cuerpo de un maestro religioso. Para alcanzar Sijilmasa, ciudad bereber en ruinas, deberán cruzar las montañas del Atlas y superar numerosos obstáculos.

PREMIOS EN CANNES

Palma de Oro: I, Daniel Blake, de Ken Loach.

Gran Premio del Jurado: Xavier Dolan, por It’s only the end of the world.

Premio del Jurado para Andrea Arnold, por American Honey.

Mejor dirección: ex aequo para Oliver Assayas, por Personal Shopper, y Christian Mungiu, por Graduación.

Mejor actor: Shahab Hosseini, por Le client.

Mejor actriz: Jaclyn Jose, por Ma’ Rosa.

Mejor guion: Asghar Farhadi, por Le client.

Mejor cortometraje: Timecode, de Juanjo Giménez.

Premio Cámara de Oro: Divines, de Houda Benyamina.

Premio FIPRESCI de la crítica: Toni Erdmann, de Maren Ade.

Mejor película en Una Cierta Mirada: The happiest day in the life of Olli Mäki, de Juho Kuosmanen.

Mejor película de la Semana de la Crítica: Mimosas, de Oliver Laxe.

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